¿Por qué nos atraen los chicos “malos”?

Marta está enamorada de Julián. Él es un chico carismático, de pelo largo y con una sonrisa irresistible. “Me hace sentir la mujer más guapa del mundo, es sexy, conoce mucha gente y ha viajado a muchos países” Marta sabe que Julián es “difícil de atrapar”, pero piensa que cada vez está más cerca.

Cuando él la llama, ella siente un nudo el estómago al oír su voz ronca “¿Cómo estás muñeca?”. Hace dos semanas salieron a tomar unas copas. Julián le dio un beso en la mano,  luego levantó la mirada de forma lenta y le guiñó el ojo. Un gesto muy romántico, el corazón de Marta latía a mil por hora.

“Pensé que íbamos a vernos hace unos días, pero aún no me ha llamado, no me contesta los mensajes. Sé que es un chico muy ocupado pero me atormenta cuando me deja plantada”. Cuando Julián se aleja, Marta se preocupa, se culpa, se obsesiona y cuando está a punto de alejarse, él regresa y la conquista de nuevo.  Acaba de ganarse otro ticket en la montaña rusa de emociones.

 

¡Creo que si le gusto! (1)

He escuchado que a las chicas le gustan los chicos “malos” por diferentes razones:

  • Por la selección natural, buscamos “machos” para reproducirnos (inconscientemente). Ellos demuestran confianza, tenacidad y toman riesgos.
  • Los hombres “malos” tienen rasgos de narcisismo, deseo de atención, manipulación, falta de sensibilidad o remordimiento, que hacen que se puedan “vender” mejor ante las mujeres.

Sin embargo existe otra explicación interesante de por qué nos gustan esas características y tiene que ver con la atracción fatal que sienten las personas cuando tienen diferente “estilo amoroso o apego”.

¿Recuerdas mi post del “estilo amoroso“? (Si no lo has leído, te recomiendo que lo leas y te hagas la prueba para ver en qué estilo amoroso o “apego” tienes).

En realidad, yo lo bauticé como “estilo amoroso” pero se llama teoría del apego. Esta teoría dice que las personas tenemos diferente forma de percibir a la intimidad y responder a ella, lo podemos dividir en tres categorías:

(Haciéndome copy-paste a mi misma)

 

Las personas con estilo ansioso anhelan la intimidad, tienden a obsesionarse con sus relaciones y suelen dudar de la capacidad de su pareja para corresponder a su amor.

Si te consideras una persona ansiosa podrás observar que te encanta sentirse cerca de tu pareja, sin embargo sueles temer que tu compañero/a no sienta el mismo deseo de conexión. Las relaciones suelen consumirte mucha energía emocional. Tiendes estar atento ante los pequeños cambios de humor de tu pareja, y aunque tienes buena capacidad para la empatía, a menudo te tomas las reacciones de tu compañero/a demasiado personal. Te disgustas con facilidad. Tiendes a decir y hacer cosas de las que después te arrepientes. Sin embargo, si tu pareja te da tranquilidad, cariño y seguridad, sueles dejar a un lado tus preocupaciones.

Las personas con estilo evasivo piensan que la intimidad suele llevar pérdida de independencia y se esfuerzan para evitar demasiado acercamiento.

Si crees que este es tu estilo encontrarás que no le das demasiada atención a las relaciones o emociones. Te importa muchísimo ser auto-suficiente, a veces prefieres la autonomía a la intimidad. Aunque sí quieres acercarte a otros, te sientes incómodo ante un exceso de intimidad y sueles guardar distancia. Cuando te encuentras con conflictos, tu primera reacción es evitarlos distanciándote de las personas. Te cuesta abrirte a los demás. En las relaciones sueles ponerte a la defensiva al menor signo de control o invasión de tu territorio.

Las personas con estilo seguro se sienten a gusto en situaciones de intimidad y suelen ser cálidas y cariñosas.

Sueles tener una visión positiva de ti mismo, tu pareja y la relación. Deseas cercanía emocional, te es fácil mostrarte cálido. Vives de forma balanceada, eres independiente pero al mismo tiempo tienes relaciones cercanas. No te preocupas en exceso por la relación. Sabes comunicar tus necesidades y sentimientos y no tienes problema en interpretar las señales de tu pareja y responder ante ellas. Sabes prestar apoyo cuando se necesita.

Descifrando el acertijo…

Las personas de estilo ansioso suelen sentirse atraídas a las personas de estilo evasivo. Traduciendo esta frase al lenguaje del día a día: a las chicas sensibles les suelen gustar los chicos “malos”.  

Chicas sensibles = apego ansioso.

Chicos “malos” = apego evasivo.

Sigamos con nuestro ejemplo de Marta.

Marta, es una chica sensible. Ella cree que nunca encuentra la intimidad que está buscando y teme que la abandonen. Luego conoce a Julián. El cree que los demás desean arrancarle más intimidad de la que puede dar. Los dos se conocen, y debido a que las personas suelen actuar en base a sus creencias, se emparejan.

Marta recibe señales de incertidumbre e inaccesibilidad de parte de Julián. “Él me dice, amor, te llamo por la noche, pero me quedo esperando hasta tarde. A veces parece que me adora y en otras ocasiones que soy sólo su amiga”. Marta recibe mensajes confusos, eso hace que su sistema de apego se active: se siente preocupada y ansiosa. Luego recibe un cumplido o un gesto. “Ayer Julián llego con una rosa y me llevó a cenar. Me siento en la luna. Sé que SI le importo”. Por desgracia, el momento dura poco, en las próximas semanas Marta se pregunta de nuevo si Julián sigue interesado ya que parece indiferente y en ocasiones insensible.

Marta vive con el alma en vilo, esperando algún pequeño gesto o comentario que la tranquilice. Ella comienza a equiparar la ansiedad, la preocupación y la obsesión y esos breves momentos de alegría con el amor. Después de un tiempo de vivir así, Marta se siente programada para sentirse atraída por aquellos individuos que tienen menos probabilidades de hacerla feliz.  Vive todo el tiempo con sus sistema de apego “activado” y confunde eso con “pasión”.  Piensa que se necesita estar totalmente eufórica y luego insegura para saber que está enamorada. Por eso es que escuchamos a gente que dice, “si, me gusta, pero no estoy enamorado” o “es muy aburrido, rutinario”. ¡Están acostumbrados a equiparar la montaña rusa con el amor! Y por eso, se sienten atraídas a los chicos “malos”, es decir, los evasivos.

Ojo, esto puede pasar al revés. Puede ser que en vez de Marta sea Mateo el que tiene un apego inseguro, y en vez de Julián sea Julia la chica evitativa.

Es importante que mientras estemos solteros y buscando pareja, busquemos estilos seguros en vez de nuestro opuesto, de esta manera tendremos una relación más plena, íntima, tranquila y sufriremos menos.

Dato curioso: Los estilos evasivos suelen estar más tiempo solteros y no se suelen emparejar entre ellos mismos, ya que se repelen (evasivo + evasivo = nada). Un estilo evasivo puede intentarlo con un estilo seguro, pero éste último le pondrá limites más rápidamente, así que según las probabilidades, los estilos evasivos se suelen emparejar con los ansiosos mucho más que con los otros estilos.

¿Te suelen gustar los chicos o chicas “malo/as”?

Comenta tu experiencia, todos nos podemos beneficiar de tu historia. Leo y respondo cada comentario.

¿Quieres escribirme o consultarme para terapia? puedes hacerlo a info@nataliagurdian.com.

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Una explicación alternativa sobre por qué atraen los chicos “malos”
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24 pensamientos en “Una explicación alternativa sobre por qué atraen los chicos “malos”

  • Marzo 22, 2016 a las 7:32 am
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    Debo reconocer, que me gustan los chicos malos…Será porque nos dan “vidilla” a nuestra rutina…XD

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    • Marzo 23, 2016 a las 10:13 am
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      Hola Teresa!
      jajaja si, muchas veces gustan y es emocionante.
      Sólo creo que a la hora ya de escoger un chico para una relación, tenemos que fijarnos si nuestros tipos de apegos son compatibles, así nos podemos ahorrar sufrimiento 🙂
      ¡Un gran abrazo desde Guate!

      Responder
  • Marzo 22, 2016 a las 9:40 am
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    Yo fui la ansiosa y él evasivo. Estuvimos 4 años “juntos”. Nunca antes me había consumido tanto una relación. Nuestro estilo era, por ratos me quería y por ratos no. Por ratos me buscaba intensamente y por otros ratos parecía que no quería saber absolutamente nada de mi. Yo estuve siempre que él me necesitaba. Cuando lo intentaba dejar él era muy atento y me demostraba que de verdad le importaba, entonces así fue como se fue alargando la relación siempre. ¿Fui feliz en la relación? No, solo tuve momentos donde me la pasaba muy contenta. ¿Tenía la esperanza que algún día fuera una relación equilibrada? Siempre, y por eso pasé tanto tiempo en la relación. ¿Sigo con él? Ya no. Empecé ir a terapia y él sintió que empezaba a cambiar, ya no dejaba pasar las mismas cosas en la relación. Se portó muy cruel al final, me dejó y ahora sé que es “muy feliz” ( o al menos eso es lo que aparenta en sus redes sociales) con una nueva relación que empezó después de un mes que ya no andábamos. ¿Cómo estoy yo ahora? Viviendo y aprendiendo de este proceso para tener una relación más sana conmigo y con las demás personas, porque mientras andaba con mi ex, lastimé a muchas personas de mi alrededor porque yo simplemente no estaba bien, yo sufría mucho. Espero poder ayudar a alguien con mi historia 🙂

    Responder
    • Marzo 23, 2016 a las 10:12 am
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      Astrid, agradezco tu comentario. Estoy segura que va a impactar a otras personas que están pasando por algo similar.
      Creo que se necesita coraje para abrir los ojos ante la situación y comenzar un proceso de separación y cambio. 🙂
      Tu describes exactamente el patrón de ansioso-evasivo, es una montaña rusa de emociones y es muy fácil engancharse en ese círculo vicioso, uno piensa que la otra persona puede cambiar, y se aferra a los momentos positivos, por eso es difícil alejarse.
      Es de admirar que ahora estés trabajando en ti misma y en las relaciones con las demás personas. Me alegro que ya no sufras de esa manera.
      Estoy segura que ahora que has pasado por esta historia, podrás eligir a personas con un apego seguro o entre seguro/ansioso pero no evasivo, ya que ésta combinación es la que no conviene.
      Saludos y un fuerte abrazo!
      Natalia

      Responder
  • Marzo 22, 2016 a las 9:22 pm
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    Me pasaba algo igual como en el comentario de la chica anterior. Tuvimos una relación muy larga en la cual yo fui la ansiosa siempre me abrumaba el hecho de que el era muy frío (en general) o muy pedante con sus comentarios en cada pelea y eso me dolía. Cuando quede embarazada y fuimos a vivir juntos creí que todo cambiaría a relación equilibrada, pero fue peor saco más a relucir mi lado ansioso y en él el lado evasivo, nos separamos hace un año por decisión de él, y lo que hice yo fue respetar su decisión. El problema fue que cuando yo me aleje bastante por mi bienestar y él se alejo por orgullo, vio mi gran cambio, es decir no vio mi lado ansioso, luego de unos meses él volvió con una personalidad cariñosa y de interés en la relación pero al yo caer porque creía que era amor, volvieron los problemas, es decir, él volvió a ser frío y yo ansiosa. Luego de un tiempo nos volvimos a separar y ahora él ha tomado una actitud de alejarse y mostrarse al margen asumo porque sabe que me desespero por dentro y sabe que tengo un gran apego por él, es como si haya vuelto para asegurarse de mi dependencia emocional y una vez comprobado se volvió a ir. Yo estoy mal por dentro porque siento que he llevado una absurda ilusión mucho tiempo y el que ha ganado es él y quisiera en serio demostrar de una vez por todas que no es así que soy fuerte y que puede volver a ser la independiente que fui la primera vez que nos separamos. Agradecería un consejo. Gracias.

    Responder
    • Marzo 23, 2016 a las 10:32 am
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      ¡Hola Marcia!
      Yo creo la mayoría de las relaciones establecidas se pueden trabajar para estar mejor, especialmente si llevamos tiempo casados o viviendo juntos, sin embargo, cuando estamos en el principio de la relación, ante una ruptura en donde no hay convicción de seguir, o en una relación que nunca ha estado realmente consolidada, es comprensible y natural plantearse la separación, como es su caso.
      Sé que es difícil alejarse de una persona que uno quiere. Para bien o para mal, el querer a alguien no significa que haya que estar con él. A veces las relaciones no nos convienen. Aquí entiendo que hay un hijo, y eso puede hacer la comunicación sea un poco más complicadas. Sin embargo, aunque sigan siendo un equipo por razones del nene/a, no necesariamente tienen que ser pareja, ya que según leo, el permanecer juntos les está aportando más sufrimiento que crecimiento.
      Consejos para sobrellevar una ruptura:
      -Construya una red de apoyo. Revela a tu familia y amigos cómo era la relación en realidad, ellos te ayudarán a mantenerte firme y a acercarte a las personas que hayas alejado (si ha sido así).
      -Asegúrate que tus necesidades de apego están atendidas por otras vías. Recluta el máximo soporte de las personas allegadas y busca distracciones, salir a pasear, hacer un viaje, come sano, ejercicio, etc.
      -No temas si comienzas a “flaquear”, no te castigues si le buscas o lo llamas, ten un actitud compasiva contigo mismo y vuelve de nuevo a tu posición.
      -Si los recuerdos positivos te inundan, pide a un familiar o un amigo que te dé un “baño de realidad” y que te recuerde de cómo eran las cosas en realidad. Esto sirve para no idealizar al ex y verlo desde una manera realista.
      -Ten la convicción que por mucho dolor que estés experimentando, el sufrimiento pasará.
      Y lee el comentario de Astrid, tal vez ambas se pueden poner en contacto para apoyarse. 🙂

      Responder
    • Mayo 26, 2018 a las 6:18 pm
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      Hola! La mejor muestra que puedes hacer de que eres una mujer fuerte y con las riendas de tu vida en tus manos, es haciendo lo que hiciste cuando el se fue la primera vez, pero por ti y para ti, no tardará en verte o saberte renovada, y tal vez note que cuando estuviste de vuelta con el, no estabas tan feliz, recuerda que el mejor triunfo es saber que debes tener por ti un apego seguro y no ansioso, para no atraer alguien que merme tu estabilidad. Te lo digo por esperiencia. Saludos

      Responder
  • Marzo 25, 2016 a las 12:49 am
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    Hola he leído los comentarios anteriores… creo que tengo un Iman para atraer o fijarme en personas malas en este caso hombres malos vivi una relación de 14años en subidas y bajadas hasta que un dia dije no mas y conoci un hombre que me cambio la vida una miel sobre hojuelas … senti que me mostró un paraiso …mas pasado un año esta persona cambio y comenzo el mismo patron que la otra persona por ratos amoroso y todo un don Juan y a los dias todo un Pan sin sal he tratado de rescatar lo nuestro haciendo hasta lo que no me pide…una relación q parece una montaña rusa, unas veces me hace sentir en las nubes y de la nada caigo nuevamemte a la realidad…es dificil es doloroso muy doloroso sentirse unas veces amada y que todo es una maravilla y que nada importa si estoy con el, muchas veces he intentado salir d esta situación he empezado a caminar sola renunciando a el, pero de pronto viene me sonríe y vuelvo a caer, y viene de nuevo lo mismo lloro, siento un dolor profundo en que me siento que me parte en dos mi corazón me digo a mi misma “nunca mas” me levanto nuevamente y sonrió…
    La verdad Quiciera poder salir de este avismo que me atormenta y poder tener la fuerza d voluntad para despergarme de todo esto, dejarlo y no hacer casos a sus palabras y promesas, quiciera un consejo suyo…

    Responder
    • Marzo 26, 2016 a las 9:35 am
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      Hola Roxana. ¿Cuánto tiempo llevas en esta nueva relación?
      A veces es difícil distinguir si la relación es conflictiva mayormente por la combinación de un ansioso-evasivo o si existen otros factores que hacen que la convivencia sea problemática.
      Si ustedes pasaron un año muy bien, es bastante tiempo. Una persona que maneja un apego evasivo fuerte normalmente lo hace ver antes de un año, incluso se puede observar desde las primeras etapas (en la mayoría de los casos).
      Sin embargo, sí puede pasar que una persona cambie y comience a mostrarse evasivo o ansioso a partir de algún evento o punto importante en la relación. ¿Pasó algo importante en medio de ese cambio? ¿Peleas fuertes, circunstancias distintas, eventos en los que la confianza disminuyó, planes nuevos en la relación?. Tal vez hayan heridas abiertas que necesitan sanar.
      Estemos atentos también ante la posibilidad de que existan conflictos que provienen de otra naturaleza, y que hayan hecho exagerar los patrones evasivos. Si identifica algunas cosas y cree que valen la pena trabajarlos, le recomiendo terapia de pareja.

      Sin embargo, por la forma en cómo me lo comenta, parece que ha decidido dejar la relación. Si ese deseo es muy fuerte y piensa que no tienen un buen futuro, entonces, le recomiendo lo mismo que a Marcia.
      Consejos para sobrellevar una ruptura:
      -Construya una red de apoyo. Revela a tu familia y amigos cómo era la relación en realidad, ellos te ayudarán a mantenerte firme y a acercarte a las personas que hayas alejado (si ha sido así).
      -Asegúrate que tus necesidades de apego están atendidas por otras vías. Recluta el máximo soporte de las personas allegadas y busca distracciones, salir a pasear, hacer un viaje, come sano, ejercicio, etc.
      -No temas si comienzas a “flaquear”, no te castigues si le buscas o lo llamas, ten un actitud compasiva contigo mismo y vuelve de nuevo a tu posición.
      -Si los recuerdos positivos te inundan, pide a un familiar o un amigo que te dé un “baño de realidad” y que te recuerde de cómo eran las cosas en realidad. Esto sirve para no idealizar al ex y verlo desde una manera realista.
      -Ten la convicción que por mucho dolor que estés experimentando, el sufrimiento pasará.

      No existe una respuesta “correcta” o “incorrecta” a la pregunta ¿debo dejarlo? mucha gente opinará, sin embargo confíe en su propia sabiduría, vea si la relación tiene futuro, si tienen valores compartidos, si realmente se ve con esa persona a largo plazo. Observe que tipo de comportamiento sale a relucir cuando están juntos. Todos tienen derecho de decidir seguir con alguien o no. Creo que es muy desgastante pensar a veces sí, a veces no, y cambiar de opinión constantemente. Tómese unos días para reflexionar, y si lo decide, entonces tome en cuenta los pasos sugeridos y vea para delante. Espero le haya sido útil el comentario. 🙂

      Responder
  • Marzo 25, 2016 a las 1:05 am
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    Hola…. estoy tratando de salir de una relación bastante traumatica… el comenzo siendo ansioso, me buscaba, me llamaba y yo firme en la postura que no porque eél estaba en otra relación, luego supuestamente se separa y empezamos a salir, el en el papel de ansioso, yo no confiaba demasiado, hasta que termine re enganchada, el me hacía escenas de celos, y yo creía que eran de verdad, hasta que una vez los cruce de frente a él y a su supuesta ex, que nunca lo fue, ese día no reaccione y termine temblado sin decir una palabra, las dos horas me llamaba nuevamente y yo sin contestarle nada, paso el tiempo volvió yo ya no podía manejar lo que sentia y seguí con el… pero cada vez peor, cada vez que salía los cruzaba y estaba viviendo un juego que ya no quería pero del cual no podía salir, termino el año y me fui de vacaciones no lo hable todo ese tiempo, termine enfermando con ataques de ansiedad, con la cabeza todo el tiempo en el y al borde de la depresión. muy fríamente pienso que no se lo merece, aun ahora estoy tratatratando de salir de ello, ya que el no deja de insistir, pero no es capaz de jugarse, no suelta, y yo no quiero querer seguir en ese juego. porque me transformo en alguien que no era, esperando que me escriba(en los lapsos q solía desaparecer) pensando todo el tiempo en el y ahogandome en un pozo sin final…. aun estoy tratando de salir….

    Responder
    • Marzo 26, 2016 a las 9:47 am
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      Hola Martina.
      Siento mucho que esto le esté pasando, veo que existe mucha aflicción en lo que me cuenta.
      Primero que todo, le recomiendo que asista a una terapia psicológica individual. ¿Ya lo ha hecho? Su terapeuta puede servir mucho en estos momentos difíciles, le puede ayudar a volver a equilibrarse emocionalmente, a conocerse mejor y a construir estrategias saludables para saber escoger el tipo de relaciones que se merece. También le puede servir para moderar los ataques de ansiedad.
      Apóyese en su terapeuta y también en sus familiares y amigos que la quieren. Sé que no es fácil salir de una relación tormentosa, especialmente si se quiere a la persona, sin embargo, por más que quiera a alguien o le guste cómo le hace sentir, eso no quiere decir que tenga que estar en una relación con él.
      Encuentre esa fortaleza que dice ¡ya no más! y no tema apoyarse en otras personas que la ayuden a superar esta época. En un tiempo, verá atrás y estará agradecida por haber superado una etapa difícil.

      Responder
      • Marzo 28, 2016 a las 9:00 pm
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        Gracias natalia.. si estoy asistiendo a terapia, comencomencé porque por primera vez en mi vida sentí que ya no podía mas, me estaba ahogando.. ahora poniendo todo de mi para salir de esta tormenta.. gracias por tus palabras!!

        Responder
        • Marzo 30, 2016 a las 8:13 am
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          Que bueno Martina, ya estas asistiendo a terapia. Mucho gusto, aquí estoy para servir. 🙂

          Responder
  • Marzo 25, 2016 a las 9:06 am
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    Estoy pasando por una situacion parecida, semanas donde el chico es muy cariñoso y atento y de repente semanas donde me ignora :(.
    Quiero alejarne pero debo verlo a.diario pues trabajamos juntos ya no se que hacer :(, pues no ne gusta sentirme asi.

    Excelente articulo me senti muy identificada, gracias.

    Responder
    • Marzo 26, 2016 a las 10:06 am
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      Hola Lizeth.
      Gracias, me alegro que le haya gustado el artículo 🙂
      ¿El hecho que trabajes junto a él quiere decir que no puedes escaparte de tener una relación amorosa?. No. Aunque sí puede complicarse la situación.
      Tienes una ventaja. Al parecer esta situación lleva poco tiempo, eso ayuda a que la separación sea menos dolorosa y la recuperación más rápida.
      Se me ocurren varias opciones:
      -Hablar con él de forma clara y pídele lo que necesitas de una relación: por ejemplo, comunicación constante, estabilidad, compromiso. Puedes expresarle que sientes que a veces se acerca mucho y luego se aleja. Escucha su comentario con atención. Mira si responde a tus emociones, si desvía el tema o le resta importancia. Observa si te contesta de manera defensiva o si admite responsabilidad. Todo esto te puede ayudar a decidir. Si él te dice que cambiará, mantente atenta a si el cambio dura. Si observas que sigues en la misma situación, entonces puedes tomar las medidas necesarias para terminar.
      -Si prefieres no hablar sobre el asunto y ya decidiste que quieres desligarte, entonces igualmente tal vez vale la pena comunicarle que no deseas seguir en la relación y mantenerte firme. Haz todo lo posible por no volver a reforzar su conducta, es decir, no respondas ante sus intentos de volver a involucrarse.
      Aquí vuelvo a poner el mismo consejo para sobrellevar una ruptura:
      -Construye una red de apoyo. Revela a tu familia y amigos cómo era la relación en realidad, ellos te ayudarán a mantenerte firme y a acercarte a las personas que hayas alejado (si ha sido así).
      -Asegúrate que tus necesidades de apego están atendidas por otras vías. Recluta el máximo soporte de las personas allegadas y busca distracciones, salir a pasear, hacer un viaje, come sano, ejercicio, etc.
      -No temas si comienzas a “flaquear”, no te castigues si le buscas o lo llamas, ten un actitud compasiva contigo mismo y vuelve de nuevo a tu posición.
      -Si los recuerdos positivos te inundan, pide a un familiar o un amigo que te dé un “baño de realidad” y que te recuerde de cómo eran las cosas en realidad. Esto sirve para no idealizar al ex y verlo desde una manera realista.
      -Ten la convicción que por mucho dolor que estés experimentando, el sufrimiento pasará.
      ¡Ánimos en tu decisión!
      Sería interesante que nos comentaras cómo te fue por este medio, de esa manera te puedo seguir apoyando y las demás personas también se pueden beneficiar de tus experiencias.

      Responder
  • Marzo 26, 2016 a las 6:18 am
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    Creo que somos muchas las que pasamos por esto.
    Yo también estoy en este proceso con un chico, me gusta y el es de estilo evasivo.
    Aún no tenemos una relación porque el me ha dejado claro que no quiere nada serio, pero me siento confundida muchas veces cuando me trata con «amor».
    Este artículo llegó en el momento justo porque no quiero involucrarme más de lo que debería con este chico.

    Responder
    • Marzo 26, 2016 a las 10:22 am
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      Hola Natha.
      Gracias por tu comentario.
      Me alegra que te haya servido el post y que lo hayas encontrado en el momento oportuno.
      Lo bueno es que él ha dejado claro que no quiere nada en serio y tú te encuentras con los ojos abiertos sabiendo que lo más seguro es que no encuentres en esta relación un futuro o compromiso.
      Tú decides el tipo de relaciones que quieres. Creo que mientras haya entendimiento sobre el papel que cada uno juega en la relación y los dos sepan cuáles son las expectativas (y ambos estén de acuerdo), la relación es positiva/sana.
      Más adelante tal vez te encuentres con que deseas ese amor que él te da, pero sin restricción de tiempo o compromiso, entonces en ese momento deberás tomar la decisión pertinente.
      ¡Feliz sábado Natha!

      Responder
  • Marzo 26, 2016 a las 10:06 pm
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    Me case con alguien que es del tipo evasivo, y yo soy 100% ansiosa. Nuestra relación lleva en crisis alrededor de dos años, y la montaña rusa parece no terminar. Yo ya me siento cansada y siento que debo abandonar la relación, pues el sufrimiento que padezco no compensa los pocos ratos de felicidad y tranquilidad. Pero tengo muchísimo miedo. Enfrentar un divorcio no es simple. Yo le dije ayer que quería estar sola… Pero él cree que es una pataleta de niña pequeña y me dijo: tú te defiendes mejor estando callada. Que me recomiendas?

    Responder
    • Marzo 27, 2016 a las 9:56 am
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      Hola Eliana,
      Gracias por tu comentario y por la confianza de comentar tu historia.
      Mira, desde la perspectiva de psicóloga de parejas, te recomiendo que, si aún quisieras seguir con tu esposo pero los conflictos son los que te hacen dudar, busques a una buen psicólogo de parejas y prueben. (Sí se puede convivir con dos estilos de apego diferente, pero se necesita trabajar mucho las diferencias, en especial cuando se llega a una crisis.)
      Habla con tu esposo para ver si él estaría de acuerdo.
      Te recomiendo que vayan a una persona que esté especializada en terapia de pareja ya sea por el Instituto Gottman o una “terapia centrada en las emociones” de Sue Johnson.
      ¿De que país eres? Si estás en Guatemala, me puedes contactar.

      También te recomiendo este libro en español: “Abrázame fuerte” de Sue Johnson. Este habla bastante sobre los patrones de apego y cómo reparar heridas, mejorar la convivencia.

      Por otro lado,
      Si él no está dispuesto a asistir a terapia de pareja o tu consideras que definitivamente no quieres trabajar en la relación, entonces te recomiendo que te acompañes de terapia individual en el proceso.

      Cuando estamos empezando una relación, es importante buscar a alguien que tenga un estilo de apego compatible o flexible, pero si ya estamos en una relación de años, va bien, y luego nos encontramos en una crisis en donde salen a relucir los patrones de apego distintos, entonces siempre vale la pena intentar trabajar la relación, especialmente si al principio se llevaban bien. Ahora, cuando las personas son definitivamente infelices, el sufrimiento es mucho mayor y alguno o ambos no están dispuestos a trabajar, entonces se pueden explorar otras opciones.

      Sólo tú tienes la decisión de seguir o no, date permiso para explorar todas las opciones sin el “debería” o “los demás dicen que…”.

      Por el momento, apóyate en tus seres queridos y vive un día a la vez. Ve tomando acciones para estar mejor. El sufrimiento va a ir disminuyendo, de una manera u otra 🙂

      Espero ser de utilidad, Eliana, feliz domingo.

      Responder
      • Abril 11, 2016 a las 10:14 am
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        Gracias Natalia. Soy colombiana, razón por la que no podría verte personalmente. No sé si haya otras herramientas para contactarte. Lo cierto del caso es que mi esposo y yo peleamos mucho y desde siempre. Es una relación tormentosa. Yo estoy ahora mismo con el mundo cerrado. Siento que estoy en completa oscuridad. Tan deprimida y tan desesperada… Al borde de la locura… Necesito ayuda!

        Responder
  • Marzo 26, 2016 a las 10:13 pm
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    Hola, que artículo más revelador!! Hace un mes largo di por terminada una relacion ansiosa evasiva…dure 11 meses esperando un cambio de parte de ėl, fue muy dificil lograr tomar la decision de no mas!! .. No ha sido facil este mes.. Los pocos recuerdos me invaden..pero tengo claro lo que ėl al final me dijo: no te quiero…sentí morir..mi autoestima se vino mas abajo de lo que ya estaba…pero a Dios grs ahí voy..entendiendo que el amor no se mendiga… Me gustaría mucho un consejo a como ya no ser ansiosa y avanzar en la fortalecer mi autoestima.mil grs

    Responder
    • Marzo 27, 2016 a las 10:19 am
      Enlace permanente

      Hola Jackhie!
      Me alegra que hayas tomado una decisión, aunque haya sido difícil. Lo más duro es el principio, ya veras.
      Esta bien que recuerdes la razón por la que se separaron, eso ayuda a mantenerte firme.
      ¿Cómo ya no ser “ansiosa”?
      Bueno, primero pensemos en los estilos de apego como un continuo entre evasivo ——–seguro ——— ansioso. Puedes moverte dentro de la linea para un lado u otro, no existe categorías tipo “blanco” o “negro”.
      Así que puedes ser más segura o menos segura. Más ansiosa o menos ansiosa.
      Es mucho más fácil ser segura cuando tu pareja es segura. Si estás con alguien bastante evasivo, tu estilo de apego comúnmente se activará.
      ¿Que ayuda a actuar de forma más segura?
      -Buscar a una pareja compatible.
      -Observar tu diálogo interno y tu voz crítica (http://nataliagurdian.com/la-voz-critica-y-el-anti-virus-mental/)
      Parar a tu voz crítica cuando te dice “seguramente ya no le interesas” o “se está alejando” o “no te quiere como tú lo quieres”. Observa, y reta estos pensamientos. No porque los pienses, quiere decir que son ciertos.
      – Saber expresar tus necesidades desde el principio de una manera clara. No te guardes lo que necesitas. Cuando uno se lo guarda después puede explotar y perseguir, criticar y ahí es donde entra en un círculo vicioso en donde uno persigue y el otro se aleja.
      – No asumas lo peor de una situación, intenta calmar tus nervios antes de exigir o culpar. Ponte en los zapatos de la otra persona.
      Ojo, todos estos son consejos cuando estamos en una relación mayoritariamente sana.
      ¡Te felicito por dar un paso valiente, seguramente te ayudará a crecer como persona!

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