En este artículo te explico porqué el dicho “mal de muchos, consuelo de tontos” suele ser inválido y por qué en vez de sentirnos tontos, hemos de descansar en el hecho que somos humanos imperfectos. Te comparto también algunos autores o personajes que hablan sobre el tema: un espiritual, un psicólogo y un jugador de la NBA.

Mi experiencia reciente

¿Alguna vez has tenido la sensación de sentir que estás sólo en tus sufrimientos?

¿Has sentido que nadie más pasa por lo mismo o que a nadie le atormenta lo mismo que tú?

Yo seguro que lo he sentido. Es más, me pasó hoy.

Tuve por un momento el pensamiento que sólo yo me complicaba la vida con cosas tan pequeñas y empecé a compararme con mis amigas mentalmente. A nadie le atormentaba lo mismo que a mi. “Nadie” = amigas que había comparado mentalmente.

Sentada en el comedor de mi casa, me sentí sola y diferente, tuve una opresión en el pecho, una sensación de tristeza y preocupación. Mi sensación sólo seguía creciendo: me sentía aislada y distinta a los demás. Mi mente empezaba rápidamente a hilar una tela de pensamientos de miedo y ansiedad.

Entonces recordé a Lisa Firestone, una gran psicóloga que dice: el pensamiento negativo más común que tenemos acerca de nosotros es: “Soy diferente a los demás”. Es decir,  no diferente de especial, si no diferente de inadecuado o inadaptado.

Al recordar esto fue como: ¡Uff! no soy la única al pensar esto. Y seguramente que no soy la única en preocuparse por cosas pequeñas.

Mal de muchos, consuelo de tontos … ¿o de sabios?

Esto me llevó a reflexionar sobre el refrán famoso: “mal de muchos, consuelo de tontos”. Este dicho implica que no vale de nada el consolarse por que otros padezcan lo mismo. Es más, sólo un tonto diría eso. Pero en mi opinión, no es consuelo de tontos sino consuelo de sabios.

Sufrimos más, cuando sufrimos en silencio

El pensar que somos los únicos que sufrimos hace que se nos expanda y agrave nuestro dolor. No importa si lo que somos es: exagerados, celosos, inseguros, fóbicos, deprimidos, ansiosos, obsesivos, negativos, etc. No importan las circunstancias particulares o intensidad. El sentirnos solos y aislados nos añade una capa gruesa de sufrimiento más y nos da la ilusión que no hay nadie que nos va a entender. Nada es más doloroso que eso: exiliado de la raza humana. 

Lo que dicen los investigadores, psicólogos y autores

Con el tiempo he ido recopilando mentalmente ejemplos de psicólogos, autores o personajes que argumentan a su manera por qué mal de muchos no es consuelo de tontos.  Te lo comparto aquí mismo:

“Soy un idiota, eres un idiota”

Uno de mis autores favoritos es Anthony de Mello. Esta es su magnífica contribución al tema:  (Transcripción de su video “Redescubriendo la vida”) él dice de manera muy carismática:

“Un día voy a escribir un libro con título: ≤Yo soy un idiota, tú eres un idiota≥. Es lo más liberador, mas maravilloso del mundo, cuando uno admite que es un idiota. Es genial. Luego, cuando las personas me dicen “hey, estas en lo incorrecto”, yo digo, “Bueno, ¿y que puedes esperar de un idiota?”

Desarme total. Todos estarían desarmados. Es la liberación final, yo soy un idiota, tú eres un idiota.”

 

Me encanta, porque si todos somos idiotas, quiere decir que todos tenemos nuestros defectos, nadie es mejor que el otro, todos somos humanos y punto. Nadie tendría que defender su título de perfecto, bueno e inteligente.

La humanidad que tenemos en común

La autora y psicóloga Kristin Neff, conocida por sus investigaciones en la compasión hacia uno mismo dice:

“Cuando estamos en contacto con nuestra humanidad en común, recordamos que los sentimientos de insuficiencia y decepción son compartidos por todos. Esto es lo que distingue la compasión hacia uno mismo con la lástima. Mientras que la lástima dice “pobre yo”, la compasión hacia nosotros mismos nos recuerda que todos sufrimos y nos ofrece confort porque todos somos humanos. El dolor que siento en momentos difíciles es el mismo dolor que tú sientes en momentos difíciles. Los disparadores son distintos, las circunstancias son distintas, el nivel del dolor es distinto, pero el proceso es el mismo. No siempre puedes obtener lo que quieres. Esto es verdad para todos” 

Todos estamos pasando por algo

El jugador de la NBA, Kevin Love un artículo genial con el título “todos estamos pasando por algo”, respecto a sus ataques de pánico. Este fue su mensaje principal:

“Lo que tú haces para ganarte la vida, no te define. Esto es de todos. No importa nuestras circunstancias, todos estamos acarreando con cosas que nos duelen – y nos hace daño si las tratamos de enterrar dentro. No hablar sobre nuestra vida interna nos priva de conocernos realmente y nos priva de la posibilidad de acercarnos a aquellos que lo necesitan. Así que si estás leyendo esto y estás pasando por un mal momento, no importa que tan grande o pequeño lo percibas, quiero recordarte que no eres extraño ni diferente por compartir lo que estás pasando.”

Me da mucho gusto ver cómo los sufrimientos psicológicos empiezan a ser menos tabú, con personas como estas que deciden escribir sobre sus experiencias y hacernos ver que todos somos humanos.

No estás solo

La próxima vez que sientas que sólo tú estas pasando por un mal momento o sólo tú padeces de lo que te pasa recuerda que todos tenemos defectos, todos tenemos “nuestras cosas” y no eres raro o extraño. Eres parte de la humanidad.

El sentirte confortado por el hecho que todos tenemos errores y dolores no quiere decir que no puedas hacer algo al respecto, pero sí te hará mucho más fácil el camino. Harás cualquier cambio desde la aceptación propia y el amor hacia ti mismo.

 

Mal de muchos… ¿consuelo de tontos o todos?
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