Todos sabemos que las experiencias de la niñez nos influyen en la vida adulta, pero pocas veces entendemos exactamente cómo. 

¿Cuáles situaciones exactamente son las que nos van marcando?

¿Qué conductas exactamente tienen los papas o cuidadores que nos influyen a ser de una manera u otra?

¿Qué ejemplos concretos podemos tener?

Desde hace tiempo he estado recopilando extractos de diferentes libros que explican situaciones en la niñez y cómo éstas nos influyen de adultos.

Disfruté mucho el recopilar estos extractos de diferentes recursos. Espero que a ti también te gusten y te sirva en tu entendimiento de tu vida.

¡Por cierto, recomiendo muchísimo todos los libros citados!

Acerca de las emociones

Fuente: Libro de “Las mujeres que aman demasiado” de Robin Norwood

Los padres están peleando. La niña siente miedo. La niña pregunta: “¿mami, por qué estas enojada con papá?” La madre responde: “No estoy enojada” mientras se ve preocupada y molesta. La pequeña ahora se siente confundida, con más miedo y dice “los escuché gritar”. La mamá responde molesta “Te dije que no estoy enojada pero si sigues así lo voy a estar”. La hija siente miedo, confusión, enojo y culpa. Su madre ha implicado que su percepción es incorrecta, pero si es así ¿de donde viene ese sentimiento de miedo?. Ella ahora debe escoger entre saber que tiene la razón y que su mamá deliberadamente le mintió o en pensar que ella está mal en lo que escucha, ve y siente. Ella se conformará con confusión, desconectándose de sus percepciones para que no tenga esa experiencia de incomodidad y de sentirse invalidada. Esto menoscaba su habilidad de confiar en ella misma y sus percepciones (y emociones), tanto en su niñez como en su adolescencia, especialmente en relaciones cercanas.

Fuente: “El drama del niño dotado” de Alice Miller

Beatriz, cincuenta y ocho años, hija de padres misioneros que sufre de depresión y nunca sabe si su hija tiene hambre o no. Su madre había escrito en su diario que a la edad de tres meses Beatrice ya había aprendido a esperar ser alimentada y suprimir su hambre sin llorar. El descontento, enojo y tristeza de su hija la ponían ansiosa. El disfrute del cuerpo de parte de su hija, le daba envidia y vergüenza de lo que otras personas pudieran pensar. Bajo estas circunstancias, un niño puede aprender muy temprano en la vida que no debería sentir.

Fuente: “El drama del niño dotado” de Alice Miller

Karl, de cuarenta y dos años de edad, se expresaba así de su niñez: “Vivía como en una casa de cristal en la que mi madre me podía ver en cualquier momento. En esta casa de cristal, no podía ocultar nada sin delatarme, exceptuando escondiéndome debajo de la tierra. Y estando ahí, no me podía ver ni siquiera a mí mismo”

Un adulto puede estar totalmente consciente de sus emociones sólo si ha tenido padres atentos y afectuosos. 

Fuente: “El drama del niño dotado” de Alice Miller

En la mayoría de los casos, es de gran alivio al paciente de ver que puede reconocer y tomarse seriamente algunas cosas con las que antes se ahogaba (…)  ahora puede empezar a comprender que era su única estrategia para sobrevivir de pequeña. Ahora se puede dar cuenta cuántas veces se persuadía a sí misma, cuando estaba asustada, de que no lo estaba; cuando minimizaba sus emociones para protegerse a sí misma (…) Gradualmente entendió que se ve forzada a sí misma en distraerse cuando siente algo, está alterada o triste. (Cuando a los seis años de edad, su madre murió, su tía le dijo: no llores, ve a tu cuarto y juega educadamente.)

Fuente: El hombre emocionalmente indisponible de Patti Henry

Recuerda, a los hombres emocionalmente no disponibles se les ha enseñado de niños que las emociones no son seguras ni deseables.

Acerca de la crítica

Fuente: “Auto – Compasión”- El poder probado de ser gentil contigo mismo-  de Kristin Neff 

“Los estudios muestran que las personas altamente críticas tienden a estar insatisfechas con sus relaciones románticas, porque asumen que sus parejas las están juzgando tan duramente como se juzgan a sí mismas.

Mi amiga Emily era así. Era muy tímida de niña y se sentía siempre inadecuada. Su madre la avergonzaba constantemente. “¿Porqué siempre te quedas en la esquina? Siéntate recto. Aprende modales. ¿Porqué no puedes ser como tu hermana mayor?”

Emily se hizo una bailarina profesional, en parte para apaciguar las críticas de su madre. Una mujer bella y agraciada, no parecería que tuviera dificultad en encontrar una buena relación, aquel  amor y aceptación que anhelaba. Pero así era. Emily no tenía problemas para atraer a hombres e iniciar relaciones, pero si tenía mucha dificultad en hacer que duraran. Estaba tan segura de ser juzgada como inadecuada que reaccionaba desmesuradamente a cualquier ofensa percibida. Comportamientos como olvidar una llamada mientras él estaba de viaje de negocios se miraban como pruebas que a él realmente no le importaba. El que él no le hiciera un cumplido a su vestido nuevo se interpretaba como que no la encontraba atractiva. Estas sobre-reacciones hacían que sus parejas se cansaran y se fueran.

Acerca de los conflictos

Fuente: Conversaciones difíciles, Sheila Heen, Douglas Stone y Bruce Patton

Esto es lo que una colega me contó: “Era la hija de en medio de una familia muy conflictiva y yo solía ser recompensada por ser <la pacificadora>. Desarrollé una imagen de mí misma de ser “la racional, la que nunca perdía la compostura”. De adulta, mis amigas siempre me han buscado para ayudarles a sobrepasar situaciones estresantes pero yo siempre he tenido dificultad para luchar por lo que yo quiero y expresar emociones fuertes.” Esta colega tiene como identidad el ser la que hace que los conflictos se vayan, no las que lo crea.

Acerca del rol del salvador

Fuente: El hombre emocionalmente indisponible de Patti Henry

Digamos que tú fuiste el primerizo de dos padres que trabajaron y estaban fuera de la casa mucho tiempo. A ti se te dio el rol tácito de cuidar de tus tres hermanos pequeños. Tú eras los que los preparabas para el colegio en las mañanas y el que los recibía del colegio.  Tú eras a quien acudían con sus problemas. Tú eras el que lo reparaba todo. Ya de adulto, puede ser que continúes en el rol del que cuida o repara todo saliendo sólo con chicas que están de alguna manera “rotas” o “infantiles” que necesitan tu ayuda. Esto es una programación subconsciente.

Fuente: Las mujeres que aman demasiado de Robin Norwood

De pequeña Melanie era la ayudante de papa así como “mamá” de sus otros hijos. Pero ella también era una niña que necesitaba de cuidado y ya que su madre estaba demasiado perturbada emocionalmente y su padre tan indisponible, sus propias necesidades se quedaron insatisfechas. Los otros hermanos tenían a Melanie para preocuparse de ellos, cuidarlos. Melanie no tenía a nadie. (…) Ella tuvo que pensar y actuar como adulta. No había lugar o tiempo para que expresara su propio pánico (…) Si ella pretendía lo suficiente el ser una adulta, podría olvidarse que era una niña asustada. (…) Más adelante desarrolló su sentido de valor propio llevando responsabilidades que estaban casi mas allá de sus capacidades de niña. Se ganaba la aprobación trabajando duro, cuidando a otros y sacrificando sus necesidades. Ya de adulta, el sufrimiento formó parte de su personalidad y junto con el complejo de salvadora le hicieron ser un imán por cualquiera que fuera problema.

Acerca de la autoestima y el valor propio

Fuente: Libro de Sobriedad emocional de Tian Dayton. 

Tú me miras como si me odiaras. (…) tú puedes gritarme, pegarme y en la mañana actúas como si nada ha pasado. Yo bajo las gradas y tu me dices: “Hola pequeñín”. El niño esta confundido acerca del comportamiento del padre. Como niño no tiene forma de saber que el desprecio de su padre, sus insultos y su violencia son parte de su reacción a la bebida y que por la mañana no se recuerda de nada. Así que llego a la misma conclusion que llegan muchos niños: “Mi padre, ya adulto, debe estar en lo correcto y yo seguramente soy un niño malo. El niño ya hecho adulto, seguía viviendo según el significado que construyo de niño.”

Fuente: Las éticas de las relaciones interpersonales del Dr. Robert Firestone

La mayoría de los adultos ven a los niños en términos diminutivos, como si fueran menos capaces o competentes de lo que realmente son. Las actitudes condescendientes hacia los niños se manifiestan en una gran variedad de situaciones. Padres, maestros, doctores y enfermeras tratan a los niños como inferiores y les hablan hacia abajo: “Ahora es momento de tomar nuestro baño.”  o “¿Cómo estamos?” Muchas veces estas comunicaciones se dan en un estilo irrespetuoso o falso que infantiliza a los niños y aumenta su sentido de poca valía e incompetencia”

Acerca de la codependencia y la resiliencia

Fuente: Sobriedad emocional de Tian Dayton. 

En algunos hogares, en donde existe trauma de relación o adicción, el comportamiento puede ser inconsistente. las reglas que aplican un día, puede ser que no apliquen para el día siguiente. Las mismas reglas que se establecen para un lunes tal vez no se aplican para el martes pero de repente el viernes la misma regla del lunes se hace cumplir como si no hubiera habido interrupción alguna. (…) puede ser increíblemente desconcertante para un niño que no sabe cómo hacer para seguir las reglas o mantenerse fuera de los problemas. Algunos niños simplemente dejan de tratar y pierden todo el respeto por las reglas familiares. Otros se pueden volver locos tratando de leer la mente de los padres (ahí se está gestando la codependencia) y otros construyen su propia independencia (un signo de resiliencia) dándose cuenta de que sus padres no están haciendo su trabajo correctamente.

Acerca de la identidad

Fuente: Sobriedad emocional de Tian Dayton. 

“Otra dinámica que lo hace sentir a un niño como loco es cuando el castigo se administra basado el estado de animo del padre y no en el comportamiento de este. Los niños se confunden acerca de cómo mantener una relación intima en donde se pueden relajar y ser ellos mismos, retener su sentido del yo y al mismo tiempo dejar que la otra persona haga lo mismo.”

Fuente: Las éticas de las relaciones interpersonales del Dr. Robert Firestone

Cuando nació Peter, el hijo de Susan, ella quería asegurarse que su niñez fuera feliz. No quería que tuviera una niñez solitaria o triste como ella la había tenido. Ella lo adoraba y era muy sensible a cualquier privación que él tuviera. Ella revoloteaba encima de él e intercedía en su  nombre cuando sentía que estaba siendo pasado por alto o ignorado. Peter era un niño enojado; hacía rabietas y no podía ser consolado. Le pegaba a otros niños y no podía controlar su carácter.

Entonces Peter se fue a un viaje con su padre y familia pero sin Susan. Todo el mundo se dio cuenta que Peter era un niño distinto: estaba calmado, relajado y feliz. No estaba molesto; no había señal de mal carácter que habría que controlar. Cuando regresaron del viaje, hablaron con Susan acerca de la diferencia en el comportamiento de Peter. Algunos se preguntaban si el enfado de Peter estaba conectado con la forma en que Susan lo trataba.

Susan decidió tratar de recrear las circunstancias independientes del viaje de Peter. Ella hizo una decisión consciente de mantenerse al margen por un tiempo y darle a su hijo espacio. Peter se convirtió en alguien más feliz inmediatamente. Sin embargo Susan se vio sorprendida al sentirse deprimida. Mientras examinó sus emociones en una charla, se dio cuenta que sentía una profunda tristeza. Fue aparente para ella que Peter no había necesitado su atención especial. Estaba mejor sin ésta. Susan se dio cuenta que la que necesitaba ser confortada era ella, no Peter. En atender a Peter, se estaba atendiendo a ella. 

Acerca de la enfermedad y somatización

Fuente: Sanando la vergüenza de John Bradshaw

Cuando uno está enfermo, casi siempre es cuidado. Cuando uno está enfermo, casi siempre se puede sentir tan mal como realmente se siente. Las necesidades y emociones pueden cambiarse en enfermedad del cuerpo.

Yo era asmático de pequeño. Frecuentemente, cuando quería saltarme un día de colegio, yo me inducía un ataque de asma. Entendí desde temprano que la enfermedad obtenía mucha simpatía en mi sistema familiar. Obtener atención desde la enfermedad es un fenómeno muy común. Cuando las personas quieren perder un día del trabajo, llaman enfermos. ¡La enfermedad sirve!

Mi propia creencia es que las familias no convierten los sentimientos y necesidades en enfermedades reales a menos que hayan una predisposiciones genética como una historia de asma, artritis o alguna debilidad de órgano. Cuando un modelo parental y una gran recompensa por enfermedades somáticas se unen a una predisposición genética, la conversión de sentimientos y necesidades en expresión somática y de cuerpo está casi garantizada.

Nuestra niñez tiene muchas respuestas…

En un proceso de cambio personal, es útil hacer sentido de nuestra niñez y entender el origen de nuestros miedos y limitaciones. Por supuesto, el darnos cuenta de cómo nos afectó el pasado es sólo la mitad del camino. La otra mitad es responsabilizarnos por nosotros mismos en el presente, empezar a hacer los cambios a pesar del miedo y la incertidumbre y amarnos en el proceso.

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Colección de ejemplos de vivencias en la niñez
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